La localidad guipuzcoana de Usurbil (5.919 habitantes) introdujo en Marzo de 2009 el sistema de recogida de residuos denominado "puerta a puerta" que incluye la recogida de materia orgánica. El sistema consiste en la recogida selectiva de materiales en la puerta de casa en el que a los vecinos se les proporciona un calendario de recogida en el que se les indica que residuos tienen que sacar cada día en la puerta de casa: 3 veces a la semana materia orgánica, 2 veces a la semana envases, 1 vez a la semana papel y catón y 1 vez a la semana la fracción rechazo. Los resultados en los primeros meses de implantación de este sistema no han podido ser más positivos: el 82% de los residuos son recogidos selectivamente mediante este sistema; el grado de pureza de las fracciones recogidas es muy alto habiendo solo un 1%-2% de impropios para la orgánica y un 5%-10% para los envases ligeros.Por otro lado, el 77% de los ciudadanos se ha adaptado bien a la recogida "puerta a puerta". Tan sólo el 12% manifiesta problemas mientras que el 68% de la población apoya este sistema de recogida.
Usurbil celebrará el fin de semana que viene una consulta popular para decidir si se continúa con este sistema. Alentados por este éxito, los ayuntamientos de Hernani y Oiartzun se han sumado a la idea del puerta a puerta y van a crear una sociedad para la recogida y tratamiento de residuos urbanos en los 3 municipios, unos 34.800 habitantes en total.
Aunque novedoso en España, el este sistema no es nada nuevo. En otros países Europeos como Alemania y Reino Unido la recogida puerta a puerta es algo muy normal en las áreas rurales, alcanzándose tasa de reciclaje mucho más altas que en las ciudades, donde se hacen recogidas por contenedor en la calle. En Cataluña, desde el año 2001, los ayuntamientos de Tiana, Tona Riudencanyes y Balenyà y la Mancomunitat la Plan ofrecen recogida selectiva puerta a puerta alcanzando unos niveles de participación superiores al 80% y unos porcentajes de recogida selectiva de los residuos urbanos de alrededor del 70%. Además, como ocurre en Usurbil, los niveles de impropios se reducen sustancialmente.
Lo que realmente subyace detrás de la iniciativa de Usurbil, Hernani y Oiartzun es el miedo a la incineradora que está planeada que empiece a construirse en Zubieta (tan sólo a 1,5 km de Usurbil) en 2011. Tras el éxito del puerta a puerta, cada vez más vecinos de la zona se preguntan la necesidad de una incineradora, ya que si se están alcanzando tasas de reciclaje del 82% (frente al 28% que logra la media del resto de localidades), la incineración no parece la solución más acertada. Estos resultados nos deberían hacer reflexionar a todos, ya que cuando la gente quiere y está realmente concienciada (en este caso en contra de una incineradora) se pueden cuadriplicar las tasas de reciclaje. Si extrapoláramos estos resultados al resto de la geografía española quizás no necesitáramos más incineradoras. Bien es cierto que es mucho más fácil el implementar un sistema puerta a puerta en una localidad de menos de 6.000 habitantes como es Usurbil, pero también es cierto que no se puede decidir una sola modalidad de gestión de residuos para todo el país. Cada lugar tiene sus características propias y carece de sentido buscar una única solución para lugares tan dispares como Usurbil o Madrid. En Gipuzkoa nos están demostrando que determinadas zonas pueden alcanzar tasas de reciclaje aun mayores que las de nuestros vecinos del norte de Europa. Si en vez de invertirse 400 millones de € en la incineradora de Zubieta se invirtiera este dinero en la recogida selectiva puerta a puerta para toda la comarca ¿se alcanzarían mejores resultados ambientales?
Foto de portada obtenida de Foto Denuncias del Diario Vasco.



















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