La bicicleta por fín parece tener su momento. Este artículo en El País la semana pasada repasa esta "explosicón". Durante las últimas décadas, la concienciación ambiental y el despertar de las políticas de sostenibilidad han ido creando el caldo de cultivo para entender la necesaria transformación del modelo de movilidad urbana. Siempre ha estado ahí como opción, pero la expansión de la oferta de infraestrcuturas y redes viarias para vehículos motorizados siempre ha sido privilegiada a pesar de los esfuerzos de militantes de la bici y de los teóricos de la movilidad sostenible.
Los sistemas de préstamo público de bicicletas se han extendido en poco tiempo por las principales ciudades españolas, tratando de imitar y conseguir el éxito de expansión de este modo de transporte en otras ciudades. El sistema Bicing en Barcelona ha sido, posiblemente, el modelo más cercano que ha animado a otros a seguir esos pasos.El bike sharing, a través de diferentes modelos de explotación y de relación con el usuario, llega a las calles de todo el mundo (ver este mapa de proyectos de bike-sharing identificados) de manera silenciosa.
Ver The Bike-sharing World Map en un mapa más grande
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Comentarios
Hola Manu: es cierto que parece haber llegado el momento de la bici, ¡por fin! Creo que el verdadero mérito de las flotas públicas de bicicletas es generar una demanda que no había, y que supera lo que ofrece esa flota: la gente (mi caso sin ir más lejos), a la que pica el gusanillo de la bici en la ciudad gracias a esas bicis públicas, se acaba comprando una bici, y utilizándola todos los días, y generando así demanda de más infraestructura ciclista (carriles bici, fundamentalmente), que el ayuntamiento tarde o temprano deberá satisfacer. No sé cómo llamarlo (¿efecto llamada, efecto gusanillo?) ni si es intencionado, pero en cualquier caso me parece una buena cosa. Un abrazo, Andrés.
Llamémosle efecto contagio, cambio de mentalidad, cambio generacional, el triunfo silencioso de la lógica,....pero es bueno, sin duda. Tan bueno que en estas dos semanas muchos políticos se están haciendo fotos con unas flamantes bicis que nunca volverán a usar. Será porque creen que cada vez da más votos (positivo) y que siguen pensando que nos engañan (negativo). Incluso en Gallardongrado (especialmente dedicada: http://www.elpais.com/articulo/espana/Gallardon/descubre/bici/elpepuesp/...
Jajaja, sí, ví esa foto de Gallardón en su gallardonbici recorriendo la inexistente red de carriles bici de gallardongrado. Pero, ¡si la bici era eléctrica! Enfín. Decir que en modernona, que tanto presume del fenómeno bicing, el avance de la infraestructura (no sólo nuevos carriles, sino principalmente solventar las interrupciones y ofrecer una conexión lógica entre los existentes) se ha quedado parado, y ahora ya es claramente insuficiente para la demanda. Paséate un rato por la Diagonal frente a la Rambla Cataluña, y verá lo que te digo, si es que sobrevives a los varios conatos de atropello ciclista. ¡Un abrazo! Andrés.