Una imagen gráfica de lo que está pasando en Detroit. En rojo, los puntos de la ciudad en los que se han aprobado licencias para demoliciones de edificios, frente a las licencias concedidas para nuevas edificaciones (en azul). La demolición ha sido una opción, al menos allí. Según el artículo With so much space, so few options -- Detroit's vast vacant lots are a burden, la ciudad de París podría entrar en toda la superficie de suelos vacíos o abandonados de Detroit.

Hace ya meses dediqué varios posts a este tema tan particular de Detroit y entonces veíamos cómo organizaciones sociales y autoridades públicas proponían soluciones para este problema. Sin embargo, las autoridades parecen asumir la realidad: apenas podrá activarse una parte de estos suelos y edificios y la mayor parte de ellos seguirán vacíos o sin un uso determinado durante años porque no hay respuesta integral y a corto plazo para tal magnitud. Las casas zombie seguirán ahí durante mucho tiempo.
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Comentarios
Manu,
¿Se demuele por ruina, para evitar okupas o por qué? La demolición supone un coste económico, ambiental y social. ¿Quién y por qué se promueve ese cambio de las cosas?
Muchas gracias por la información.
Carles, estoy de acuerdo contigo en que la demolición supone un coste económico, aunque no tengo tan claro que suponga ni un coste ambiental ni un coste social. Más bien todo lo contrario, aunque dependerá de las circunstancias concretas de cada demolición; por ejemplo, habrá beneficio ambiental y social cuando lo que se demuela sea una ruina o un edificio abandonado.
Respecto al elevado coste, hace unos años desde hicimos un trabajo en el que identificábamos instrumentos públicos o público-privados que se han/están utilizando en diferentes países europeos para financiar procesos parecidos (por ejemplo, el fondo SUBAT holandés para limpiar suelos contaminados que exigen muchas veces la demolición previa de infraestructuras o el fondo SBNS también holandés para actuaciones parecidas en el sector del ferrocarril).
Saludos
buena pregunta, Carles. He estado revisando algunos artículos pero no encuentro muchos datos. Posiblemente, habrá un factor de seguridad pública que el gobierno municipal quiera controlar, pero estando tan extendido el abandono en toda la ciudad, no creo que sea la principal razón. Parece que en algunas zonas se está intentando una demolición selectiva para crear espacios abiertos suficientemente grandes (la mayor parte de los solares abandonados son muy pequeños, de 40x100) como para que sean atractivos para grandes operaciones de reconversión con equipamientos deportivos o de otro tipo. También entiendo que la estructura de cargas fiscales estará influyendo, haciendo que a los propietarios privados les resulte más ventajoso derribar los edificios antes que seguir pagando impuesto por sus edificios abandonados que no les producen rentas.
Manu, Patxi, gracias por vuestras respuestas.
En efecto, posiblemente haya razones de regeneración que impulsen los derribos. Los costes ambientales provienen del hecho que, salvo que se trate de edificios ruinosos, se estaría dilapidando la energía gris de las estructuras (la que se invirtio en la construcción) cuya durabilidad es mayor que la vida útil (funcional) de los edificios. Por tanto, sólo en términos de eficiencia energética, resulta más interesante rehabilitar o no hacer nada que demoler. En cuanto a los costes sociales, toda demolición supone la pérdida de un paisaje y de una memoria. Las investigaciones sobre la imagen colectiva de la ciudad orientan más hacia estrategias conservadoras que transformadoras.
Evidentemente, dicho ésto desde una perspectiva global, que es insuficiente para abordar los casos de intervención en la ciudad existente, donde prima el caso por caso.
Saludos,
Carles Gascó