Los centros tecnológicos. Un sector en plena reestructuración. Parte II
En el post anterior reflexionaba sobre la necesidad de reestructuración de los centros tecnológicos españoles para adaptarse a los cambios del entorno y las necesidades del tejido empresarial. Lógicamente, toca mojarse y reflexionar sobre posibles caminos. Lo primero de todo, que nadie espere recetas mágicas de validez universal, sino más bien reflexiones que puedan servir para ayudar a los que tienen la responsabilidad de tomar decisiones. En este caso concreto ¿qué estrategia debe elegir un centro tecnológico que apuesta por ser socio tecnológico de empresas tractoras que compiten en mercados globales? (Lógicamente este es sólo un escenario y hay otras alternativas con diferentes implicaciones)
Sin duda la estrategia pasa por "alcanzar masa crítica" e "internacionalizar" el centro tecnológico. Parece realmente complicado y muy poco probable que un centro tecnológico pequeño y poco especializado como son en general los españoles pueda aportar valor a este tipo de empresas. El nivel de interlocución escapa del ámbito regional/nacional y el tipo de soluciones tecnológicas y de innovación demandadas requieren operadores globales que dominan la estructura y funcionamiento estratégico-tecnológico del mercado en el que opera la empresa.
A riesgo de parecer trivial, me atrevo a recalcar que "alcanzar masa crítica" no es sinónimo de "ganar dimensión". Construir centros más grandes mediante fusiones o adquisiciones, que parece ser el instrumento que más se está utilizando en el caso español, no tiene porque derivar necesariamente en mayor masa crítica, si entre los centros que se unen no existen claras sinergias tecnológicas o de mercado que puedan ser aprovechadas comercialmente. No se debe confundir la estrategia con los instrumentos. Las fusiones y adquisiciones deben estar supeditados a la estrategia porque de este modo encajan mucho mejor las piezas fundamentales ¿quiénes son los socios que convienen? ¿Qué aportan en términos tecnológicos? ¿Qué aportan en términos de mercado? ¿Cómo contribuyen a los nuevos retos? Si no se hace así, los procesos de fusión, de por sí muy complejos de administrar, tienen todos los boletos para acabar como el "rosario de la aurora".
Más aún, "ganar masa crítica" pasa por focalizar el centro, apostando por un cierto nivel de especialización bien de mercado, bien de tecnología o de ambos y, también, por buscar mercados más amplios que escapan de las fronteras regionales para aprovechar las ventajas de escala, las exigencias de una demanda crecientemente sofisticada y, por supuesto, diversificar el riesgo que implica este tipo de apuesta. "Internacionalización" y "masa crítica" son así dos caras de la misma moneda. Van unidas y cada una de ellas sin la otra, tienen muy poco sentido.
Este tipo de posicionamiento estratégico supone, en el caso español, un cambio radical en el modelo de centro que implica transformaciones a todos los niveles. En primer lugar, en el sistema de gobernanza que requiere socios/patronos dispuestos a asumir un mayor nivel de riesgo y compromiso, sistemas de administración y gestión estratégica altamente profesionalizados y una creciente independencia del sector público. En segundo lugar, una política de capital humano que incorpora personas con perfiles más internacionales y con visión estratégica del funcionamiento de los mercados e importantes inversiones en I+D propia realizada conjuntamente con los principales clientes para reforzar la capitalización y diferenciación tecnológica de la institución. Finalmente, un modelo económico más orientado a la aportación de valor en el mercado y crecientes acuerdos de largo plazo con clientes en el marco de una estrategia conjunta de desarrollo competitivo.
Con estas transformaciones, es importante tener en cuenta, que nos alejamos de la conceptualización tradicional de centro tecnológico como instrumento/herramienta pública de soporte a la innovación del tejido empresarial en la región y pasamos a otra en la que el centro se fundamenta en su propia aportación de valor a las empresas y también a la sociedad en la que se implanta por su capacidad para captar inversiones de interés estratégico, su potencial para retener y atraer personas con talento y, muy especialmente, por su contribución a los grandes retos tecnológicos y de innovación que tienen planteadas las sociedades desarrolladas (buenos ejemplos se pueden encontrar en el campo de la provisión de salud, la transformación del modelo energético y la mejora del medio ambiente).
Lógicamente, también se transforma el modelo de soporte público a este tipo de centros que cobraría una nueva dimensión de política industrial y de diversificación empresarial que tendría como objetivo anclar en lo local a un centro tecnológico global. ¿Qué región no querría contar con un centro que suministra tecnología y servicios de alto valor a las empresas punteras de Europa o del mundo?
Te puede interesar
Además en Ateneo Naider
Factoría Económica
A continuación propongo un ejercicio práctico para ilustrar un ejemplo de selección de ámbitos de especialización inteligente en el País Vasco. El planteamiento viene a cuento porque, ésta es una de...
|
Factoría Económica
Esta semana me gustaría hablar de una startup que sigo desde hace un tiempo y cuyo modelo me interesa especialmente: StudyBlue. StudyBlue fue fundada en 2009, tiene su base en Wisconsin (EEUU), y ha...
|
|
Territorio sostenible
El agua es un bien esencial para la vida, pero debe proveerse en dosis adecuadas. Su escasez o su exceso pueden tener graves consecuencias socio-económicas y ambientales. El exceso de agua puede...
|
Construcción social
IDEA PARA EUSKADI #18: Un Banco BuenoCon el objeto de multiplicar la inversión en proyectos de eficiencia energética y renovables. Sería un banco público-privado que prestaría para invertir en...
|
Blogs destacados
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
Cara a cara con ...

Documentos
-
02/01/13 -
11/12/12 -
11/12/12 -
10/10/12



.jpg)












Comentarios
Iñaki.
El tema que planteas es, en el actual contexto de crisis, es muy oportuno y sería de agradecer que generara mucho más debate e intercambio de puntos de vista.
Comparto una gran parte de tus comentarios pero permíteme dar la vuelta al calcetín para visualizar otros rincones más inaccesibles que, en ocasiones, también contienen valor latente.
Existen otros escenarios de partida en los que el centro tecnológico puede apostar por ser socio del tejido empresarial mayoritario en nuestro entorno (PYMES) y con mayores dificultades de acceso a la tecnología y sus infraestructuras. Esta tipología de empresas genera la mayor parte del valor añadido español. Reconozco que en muchas ocasiones no aportan masa crítica para exportar ni la tecnología para ser suficientemente competitivas más allá de un ámbito local. Pero otras muchas sí son muy competitivas, quieren crecer y disponen de productos y tecnologías de nicho.
Sobre la masa crítica y la internacionalización reconozco que tengo demasiados prejuicios. La generación de sinergias cuando aumenta la masa crítica es un tema de mucha mayor dificultad de gestionar que en una empresa manufacturera y que puede requerir una redefinición completa de la organización con un alto coste y riesgo. La internacionalización, en organizaciones experimentadas en la oferta y ejecución de proyectos de I+D europeos, cuando no conlleva implantarse en otros países, puede centrarse en transferir parcial o totalmente un modelo de gestión, siendo su aportación a la cuenta de resultados poco significativa.
Un modelo económico afianzado en acuerdos a largo plazo con clientes en el marco de una estrategia conjunta de desarrollo competitivo, es el sueño de cualquier proveedor. Pero me temo que la fidelidad empresarial, especialmente entre cliente- proveedor de dimensión muy desigual, está desapareciendo al tiempo que las relaciones globalizadas se simplifican.
Si apostamos por un modelo de centro no dependiente del sector público, significa que debemos reducir el riesgo técnico de nuestra actividad, del que actualmente se encarga la cofinanciación. Y ello supondrá potenciar la actividad de perfil más "ingenieril", los servicios tecnológicos y las actividades de Innovación. Y para ello se necesitará reducir costes y incrementar el valor aportado (más eficacia y eficiencia).
Todo ello parece una vuelta a tras, Y realmente, en bastantes caso es volver a los orígenes. A esos orígenes en los que tampoco había mucha financiación pública. Esta adaptación al nuevo escenario es compatible con los activos de muchos centros tecnológicos y por consiguiente la probabilidad de éxito aumenta. En demasiadas ocasiones y con la mejor intención, nos planteamos retos fuera del alcance de nuestras capacidades reales que terminan fracasando. En el contexto actual un fracaso puede ser muy doloroso.
En fin, muchas dudas, muchas posibilidades y muchas oportunidades que requerirán hilar muy fino.
Muchas gracias por el comentario. Comparto plenamente tu percepción de más allá de las empresas globales, existen nichos en los que los centros pueden focalizar su actividad. Como bien dices la mayor parte del tejido productivo es estrictamente local (alrededor de dos tercios del PIB) y no cabe duda que extender la innovación e incidir en la competitividad de este tipo de empresas, tendrá un gran impacto en el grado de desarrollo, bienestar y empleo en la región y contribuirá de modo notable a su competitividad internacional en la medida que muchas son parte integrante de cadenas de valor, cuyos productos finales compiten en mercados globales.
Lo que sí tenemos que tener en cuenta es las opciones que se eligen conllevan implicaciones estratégicas. Si se elige trabajar con empresas globales, en mi opinión, la masa crítica y la internacionalización son una condición necesaria que tienes que trabajar, pero estoy de acuerdo contigo en que son estrategias muy complejas de gestionar y de elevado riesgo que nos llevan casi de modo directo a aceptar una menor dependencia de la Administración Pública Regional. Menor, sin embargo, no tiene porque significar, necesariamente que la inversión en I+D no deba tener apoyo público (De hecho las empresas que hacen I+D reciben apoyos públicos notables, no sólo los centros tecnológicos), sino que éste cambia notablemente.
Finalmente, yo no creo que los centros tecnológicos deban derivar en ingenierías o consultorías ya que existe un gran hueco entre lo que hace este sector y las necesidades de inversión en innovación y tecnología de las empresas, especialmente en el largo plazo.
Un saludo
¿Por qué en un entorno en el que varios miles de personas se dedican directamente a la I+D+i y en un contexto que seguramente exigirá cambios, tan pocas personas aportan sus puntos de vista a las reflexiones y propuestas que se plantean desde diferentes foros y formatos?
Las propuestas de debate son claras, oportunas, elaboradas desde el conocimiento del sector y abiertas.
¿Qué pasa con las ideas? ¿Por qué las personas, la organizaciones, los gestores públicos o los medios los comunicación dedican tanto a las causas de los problemas y a la identificación de culpables y tan poco a las propuestas de solución?
¿Es el miedo a decir una obviedad o un sin sentido? ¿Es el miedo a molestar a alguien que espera de ti "corrección política"? ¿Es el miedo a que te las copien porque deseas especular con ellas dosificándolas poco a pocos esperando rentabilizarlas personalmente?¿Es el miedo a no tener las fuerzas o capacidad para defenderlas? ¿Es la falta de implicación y motivación?
Los procesos de transformación requieren plantear y valorar propuestas de cambio grandes y en ocasiones, radicales. Creo que a casi nadie se el escapa que el actual contexto socio económico, requiere transformación. La transformación es incompatible con la indiferencia y el deseo de "no meterse en líos"
También yo me hago las mismas preguntas y tampoco tengo respuestas